Es un poco abrumador ver las redes sociales inundadas de contenido que idealiza este estilo de vida. Es hermoso viajar y trabajar remoto, lo sé.
Pero muchas veces no llegamos a dimensionar todos los desafíos y los obstáculos a los que nos enfrentamos para lograr un poco de equilibrio emocional.
Si estás buscando tu primera oportunidad remota, te aconsejo leer esta edición, donde te muestro algunas verdades que muchas veces no conocemos o no consideramos al comenzar nuestro viaje.
Disclaimer: ¡Es solo mi opinión!
1. Prefiero trabajar desde casa a un coworking
Me siento más cómoda trabajando desde casa que yendo a un coworking. Hay días en los que mi capacidad social se reduce a decir «Hola» y otros en los que solo quiero hacer nuevos amigos.
Si bien, contar con un espacio de trabajo compartido, puede ser un boost de energía y productividad, a veces solo quiero quedarme en casa.
2. Pero trabajar en un coworking es salud mental
No puedes mantener una relación a largo plazo solo con tu computador. El punto es que debemos salir de nuestras cuatro paredes.
Me ha pasado de comenzar a trabajar remoto y no lograr manejar mis horarios, de no salir a tomar aire al menos por 5 minutos. Las caminatas fuera de casa son muy importantes.
3. Debes priorizar relaciones cara a cara
Si bien la presencia online y el contacto con otros profesionales vía LinkedIn o la red social que prefieras, pueden ser útiles, tener un contacto en la vida real, entablar conversaciones enriquecedoras y conocer cómo lo hacen otras personas. Se vuelve primordial si quieres crecer en tu nicho.
4. Trabajar online no te exime del pago de impuestos
La debida diligencia aquí es obligatoria y te ahorrarás mucho dinero si buscas un profesional que pueda ayudarte con ello, aunque sea para dar tus primeros pasos.
Nunca des por sentado algo que podría generar cuantiosas multas.
5. Dolores de cabeza innecesarios
No siempre es seguro trabajar desde un hermoso hotel, un hostel asequible o un bonito café. Debes tener cuidado con las redes que utilizas, siempre podrías cruzarte con alguien que busca un blanco fácil y desprevenido.
Un estilo de vida que te invita a tomar decisiones más conscientes
He tardado 3 años en lograr un balance entre mi vida laboral y personal. Sobre todo porque intento hacer mi trabajo en el mismo lugar en el que descanso. Y me he esforzado muchísimo por encontrar ese equilibrio dulce.
Si algo he aprendido en estos años es que trabajar remoto mientras viajo no es una postal. Es un sistema.
Un sistema que combina:
- Finanzas ordenadas
- Estructura laboral
- Salud mental
- Comunidad
- Planificación
En mi libro desarrollo exactamente cómo diseñar ese sistema desde cero, sin romantizar ni simplificar el proceso.
👉 Puedes acceder aquí y profundizar en cómo construir esta vida con estructura y criterio
Preguntas frecuentes
¿Es difícil trabajar remoto mientras viajas?
Puede ser desafiante al principio. Requiere disciplina, organización financiera y adaptación emocional.
¿Cuáles son las desventajas del trabajo remoto?
Aislamiento, falta de estructura, gestión fiscal compleja y riesgos de seguridad digital si no se toman precauciones.
¿Se puede mantener el equilibrio trabajando online?
Sí, pero requiere horarios definidos, límites claros y creación activa de comunidad.
¿Necesito asesoramiento fiscal si trabajo remoto?
Sí. Es recomendable consultar a un profesional para evitar multas y problemas legales.


